La conciencia moral
La quinta intempestiva
Por Sergio Cáceres Mercado - caceres.sergio@gmail.com
Retomamos la cuestión que dejamos en suspenso el lunes pasado. En 1904, los líderes del Partido Liberal, Soler y Gondra, discutían sobre cómo educar la conciencia moral del pueblo. Al terminar la columna, decíamos que ambos no se ponían de acuerdo en el método, pero si coincidían de que tal conciencia es educable.
Soler apostaba a una educación que no necesitase de ejemplos severos; Gondra pedía lo contrario, creía que la ley es respetada cuando se la cumple sin miramientos. Soler invoca la educación de la conciencia moral por medio del fortalecimiento de nuestra voluntad, "es por la elevación de nuestro espíritu que se forma la sanción moral", afirma. Gondra parece estar de acuerdo, solo que tal moldeamiento de la voluntad humana se forja cuando la ley se hace carne en cada uno.
Este dilema es hasta hoy un quebradero de cabeza para los teóricos éticos y políticos. Kant iba por la senda que luego Soler preferirá, es decir, aquel que indica que el ser humano ya tiene "inscripta la ley moral en su pecho"..
Esta es la propuesta kantiana conocida como moral autónoma; aquella que apela a nuestro voluntad interior para conducirnos por la vida, aquella que no necesita artificios jurídicos porque naturalmente sabe distinguir el bien del mal.
A Gondra esto no le convence. Cree que la educación de la conciencia moral se da cuando desde fuera se le impone una ley creada adrede; esto es, nos portamos mejor no porque nazcamos programados para eso, sino porque nuestra razón fue capaz de crear normas que nos impelen a ello. Cuanto más nos aferramos a tales normativas, más difícil será desviarnos.
Esta última es la moral heterónoma, aquella que obedecemos porque está en el código positivo, obediencia que generalmente proviene por el miedo al castigo, a la sanción que ella promete si es infringida.
¿El ciudadano que el Paraguay necesita es aquel que debe ser moldeado por las leyes, o es aquel que debe apelar, finalmente, a lo que le dicta su conciencia, pues esta es en definitiva la que realmente guía por el buen camino?
Hay miles de digresiones y peros a todo lo dicho hasta acá. Pero lo dejamos acá para que los lectores prosigan junto con esta pregunta en cuya respuesta está la clave para una reforma profunda del Paraguay.
Tu opinión nos interesa
Busqueda
Ingrese la palabra que desea buscar
Publicaciones de este Blogger
- 1
- 2
- 3


