El cementerio de las ideas
Mi cristal
Por Arnaldo Alegre
Se largó la carrera presidencial y los pingos urgentemente necesitan algún antidóping porque están bastante acelerados. Como parece que el tema va a seguir, esta humilde pero concienzuda columna le ofrece una buena dosis de sinónimos diversos para que siga la función del burlesque. De nada.
Federico Franco usó dipsómano para referirse al borracho. Sin el aura científica del ataque presidencial estas son otras sugerencias para enrostrar a tu enemigo más querido su aviesa condición de viejo empinador de codo; ahí va: amonado, colgado, ahumado, achispado, tatacho, calamocano, embriagado, mamado, ajumado, pochonto y el nunca bien ponderado ¡ebrio!
Si quiere tratar de coimero la cosa se pone un poco difícil porque los sinónimos escasean. Estos son algunos términos a su disposición: transero, señor 10%, propinero, pechero, comisionista o, lisa y llanamente, corrupto de m...
Ahora, si quiere mostrar diversidad idiomática en una acusación de narcotraficante, estas palabritas le pueden servir: macoñero, marihuanero, blanqueador o, simplemente, empresario de repentino y enorme éxito que cuando llega a cierto nivel de poder pretende limpiar su fortuna malhabida.
Para el calificativo de patrón santoró el guaraní le ofrece una alternativa clara, contundente y algo zafada: mbóre. En paraguayo le puede servir simplemente el plaga. El castellano más acostumbrado a las peleas verbales es más generoso; los sinónimos van desde el argelado hasta el insufrible, pasando por odioso, agrio, adusto e inaguantable.
Para el calificativo de florero hay algunas opciones a consi- derar, como ser: inútil, bueno para nada, avión bocina, pani- aguado, estorbo o directamente asesor externo o, mejor toda- vía, consultor. En cuanto a gol- pista, los epítetos útiles son sub- versivo, soliviantador o parlamentario. Si pretende repudiar a la izquierda dura, tire bombas como estalinistas, trasnochados, filoterroristas. Si pretende cuestionar a los progresistas, use pequeño burgués, contrarrevolucionarios y entreguistas.
Para ofender sobran los recursos, para construir menguan los ánimos y las estrategias verbales. Hasta el momento el debate político no existe. La única idea establecida hasta ahora es que no hay una mísera idea. Mientras tanto, Horacio Cartes trata de actuar de bueno y hace como si fuera que nada tiene que explicar, Efraín Alegre parece mudo, Lino Oviedo delira con sus planes presidenciales sin sentido, la izquierda radical vela por Hugo Chávez y se pelea por su pequeña dosis de poder, y el resto de la ciudadanía asiste como un simple espectador.
Estamos a tres meses de las elecciones generales y la oferta electoral es paupérrima.
Una vez más existe la sensación de que las circunstancias políticas nos ponen en la obligación de elegir el mal menor.
Tu opinión nos interesa
Busqueda
Ingrese la palabra que desea buscar
Publicaciones de este Blogger
- 1
- 2
- 3
- 4
- 5


